25 de octubre de 2013

Otra tarea de uno de mis talleres de escritura,

Impreso
Atentamente se dirige a la Corte Disciplinar del Lenguaje doña María Margarita Arenas: rogaría se tramitasen las instancias hacia este Tribunal para que tuviera a bien variar sustancialmente o en lo posible el siguiente aspecto de nuestro lenguaje

_ Forma verbal considerada de especialmente inútil dificultad
_ Orden y sintaxis de la frase
_ Nuevos significados de palabras consideradas de evidente mayor belleza que contenido
X Otras cuestiones fonéticas, morfológicas, sociológicas…

Concretamente, mi solicitud se refiere a: la cacofonía resultante del uso de las letras y o sonidos /g/ y /r/ ó /r/ y /g/ dentro de la misma palabra,  siendo aun más condenables las que además sumen una /v/ a su cacofonía, proponiendo que se prohíba su uso y se declare públicamente que no se deben volver a utilizar, mencionar, señalar, nombrar, bajo penas dictadas por esta Corte.
En caso de que mi oferta no sea aceptada, debo declarar que son ustedes unos vergajos, incapaces de pasar una verja, que merecen hacer gárgaras de gargajos con grumos de gripe, faltos de gramática y también unos grabadores sin garbo de poca envergadura, gruesos de grapas y de verga grosera, a los que se les debería embargar sin letargo tanto gorgojo grotesco de organza vírgula en grageas, irguiendo su vergüenza purgativa de garguero vergonzoso carente de grandilocuencia que emiten graznidos greñudos de vinagre en granos, gritones grandulones grasientos de lágrima desvirgada y carga amarga de bergamota en garguero.

Esperando que tengan a bien la consideración y aprobación de mi experta sugerencia, se despide con afecto,

23 de agosto de 2013

Colcha de retazos

La vida es una colcha de retazos, con cada vivencia, cada persona, cada experiencia, sumamos un cuadrito a nuestra colcha y esa suma de colores, texturas, estampados es lo que hace al final un todo, una historia.
En vi vida afortunadamente, he podido recolectar variedad de trocitos para mi colcha, y si miro lo que he cosido hasta ahora, se escapan de mi un suspiro y una sonrisa. Han sido tantas las personas que me he cruzado y tantas las enseñanzas que me han dejado que no puedo más que sentirme plena y satisfecha. Sé que falta mucho camino por recorrer y muchos más colores por sumar, pero lo que llevo tejido en mi colcha me llena de felicidad.

Cada persona ha dejado algo para esta recopilación de experiencias, del primero al último han aportado, las carticas de amor dobladas con forma de camisa, toda la historia que aprendí de Bogotá, sacarle gusto a las canciones de Inxs, recibir mensajes en servilletas, descubrir la música de Presuntos Implicados, o las sinfonías de Mahler, comer patacón, disparar bolitas de pintura por la ventana, recorrer la universidad bajo una lluvia torrencial y sin sombrilla, un beso bajo esa lluvia sintiendo las gotas mezclarse con las lenguas, comer empanada con ají al lado del Támesis, bailar durante horas robando miradas a los demás en la pista, estudiar francés sobre el pasto en un día soleado, jugar bolos hasta que nos apaguen la pista, el placer de un cigarro con Henessy, caminar por una playa con mi mano en otra mano, sentir como el corazón se acelera al abrir una caja de rosas; son tantos los recuerdos y las sensaciones, son tantos los instantes guardados en el alma. Qué delicia que es vivir, y aunque en la colcha también hay telas grises y desteñidas, en medio de tantas flores, pepas y cuadros se ven hasta bien.

24 de julio de 2013

¿Por qué Mariana Santamaria?

Cuando empezó este sueño, pensé en publicar mi biografía, que era lo único que tenía escrito; pero publicar una biografía es como darle la llave de la caja fuerte a un desconocido, es abrir el alma y aunque yo en mi vida diaria no me guardo mucho, dejar que los demás lean cada sentimiento, cada pensamiento, cada vivencia es muy atrevido, por lo que me pareció buena idea crear un seudónimo en el que pudiera esconderme y a la vez mostrarme sin ser yo.

Escoger el nombre fue fácil, parece que cuando nací mi mamá quería que yo me llamara Ana María, mi papá María Margarita, hogar machista, padre persuasivo… pero el Ana María siempre me sonó, entonces le cambié el orden para crear el Mariana. El apellido lo saqué de mi primera visita al Museo Nacional. En la clase de historia del arte, nos pidieron ir a una exposición del que se catalogó como el primer impresionista colombiano. En el salón principal me encontré con un cuadro que me pareció inmenso y al lado el nombre del autor Andrés de Santa María. Desde ese entonces me encantan los impresionistas y de ahí tomé el apellido.
Las lavanderas del Sena - Andrés de Santa María


La biografía se quedó escondida, aún la conservo en la memoria de algún computador, pero el seudónimo me encantó y lo usé para crear el blog y para enviar cuentos a los concursos.

27 de junio de 2013

Increíble

A veces pienso que es mejor no leer ni ver noticias. Me hago el propósito de aislarme, pero se me olvida, caigo y me encuentro frente al televisor o leyendo el periódico en Internet, sintiéndome culpable por querer ignorar las desgracias del mundo.

Hoy me pasó, y me encontré con la noticia de una mujer que queriendo escapar de la golpiza que le estaba dando el marido, que trató de asfixiarla varias veces, se lanzó por la ventana del cuarto piso, con la suerte o desgracia de quedar viva aunque medio desbaratada en el pavimento.

Es increíble, increíble que a pesar de los avances del mundo, de los cambios en los roles, de la educación, las mujeres sigamos siendo víctimas del maltrato, el porqué no logro entenderlo, queriendo hacerme un buen escenario para comprender escribí mi libro “El príncipe de latón” y creo que al inventar el drama de una mujer maltratada logré ponerme un poco en sus pantalones, pero sigue siendo increíble que esas cosas pasen y que existan niños en el mundo que se quedan sin mamá por culpa del papá.


Es aún más increíble que una persona caiga desde semejante altura y quede viva, o que tenga las agallas para lanzarse pero no las tenga para detener al monstruo que la ataca o para denunciarlo a tiempo. Pero lo más impresionante de toda la historia, lo que de verdad me llenó de rabia con el mundo, con las noticias y conmigo misma por leerlas y saber que no voy a hacer nada al respecto, lo que de verdad me enfureció es que la nota termina diciendo que el “atacante” está libre porque la fiscalía “no encontró motivos suficientes para detenerlo”

25 de junio de 2013

Hay días en que todo es una mierda.

Soy una persona positiva, trato de ver siempre el lado bueno de las cosas, de la gente, de la vida. Tengo una buena vida, no me puedo quejar, y me enfurece no poderme quejar, porque hay días en que siento que todo es una mierda, que estoy en el lugar equivocado, haciendo las cosas equivocadas y me encantaría no levantarme de la cama o levantarme y abrir la puerta de mi cuarto y encontrarme con el mar o con una leve colina llena de flores. Echarme sobre la arena o el pasto a ver las nubes pasar sin un objetivo, sin afán, sin rumbo y volverme nube y olvidarme de todo y pasar sobre una fulana acostada en la arena o en el pasto y volverme ella, sin afanes, sin rumbo.

26 de abril de 2013

Camino a casa

La arrullaba el golpeteo de las gotas sobre la delgada tela de la sombrilla, disfrutaba el aire nocturno, frío, con su olor a pavimento mojado. Dentro de la chaqueta su piel estaba tibia, no sus pies, la lluvia le empapaba el pantalón de la rodilla para abajo.


Su paso constante y monótono, el ruido del agua y el cansancio le cerraban los ojos, probó dejarlos, el chasquido del agua recién pisada la regresó al caminar, debía cuidarse de no pisar los charcos, pero ya sentía la humedad del agua entre los dedos, entonces, para qué evitarlos. El rítmico sonar de las gotas la hipnotizaba, la semana de trabajo le pesaba en los párpados, sus propios pasos cadenciosos la acunaban. 

Dejó que se cerraran, no luchó más, se quedó dormida.

22 de febrero de 2013

¡¡Que viva la costa!!


Espero que ningún lector se tome esto personal, yo se que no se debe generalizar, pero es un "caso de la vida real" aunque yo lo sufrí espero que ustedes lo disfruten:

Notaria 2da: Notaria
Yo: Señorita buenos días, necesito una copia de un registro civil de nacimiento
N2: Mmm eso e con Merly, llamá otra vez y marcás la 102
Yo: Estoy llamando de Bogotá, ¿no puede pasarme la llamada?
N2: Mmm no, es que tá ocupa, llamá otra vez y marcás la 102
5 minutos después
Yo: Señorita, estoy tratando de comunicarme con la extensión 102 pero no logro que me contesten
N2: Mmm (a gritos) Merly cuelga bien que hay una llamaa! ya, llamá otra vez y marcas la 102
Yo: ¿Y no puede pasarme la llamada?
N2: E que taba mal colgao, pero llamá otra vez y marcás la 102 (pi, pi pi)
Yo: Merly buenos días, necesito una copia de un registro de nacimiento
N2: Ahhh, es que ese trámite tienes que hacerlo aquí
Yo: Si, es que llamo desde Bogotá
N2: Y tienes el folio?
Yo: Si, es el folio xxx del tomo xx
N2: Perate (a gritos) Dilsa ¿el folio de nacimientos ta ca?
(un minuto, dos, al fondo se oyen risas y música)
N2: Mira e que los folios, perate (a gritos) ¿en el adchivo?
Tienes que llamar al adchivo hitórico de Catagena
Yo: Me puede dar el número?
N2: Búcalo en el diretorio
Yo: Es que llamo desde Bogotá
N2: (a gritos) Dilsa cómo es el número del adchivo? Mira es el 66 44 xxx
Yo: Gracias
**
Yo: Buenos días, necesito una copia de un registro de nacimiento
Archivo Histórico: Eso lo tienes que hacer en la notaria
Yo: Acabo de hablar con la notaría y me dieron este número, me dijeron que ellos ya no tienen los archivos
AH: Anda q ete es el Agustín Codazzi
Yo: (Ligeramente emputada) y usted me puede dar el número del Archivo Histórico
AC: Tienes que llamar al 113
Yo: (Un poco más emputada) Gracias
Después de llamar al 113, bajar en Internet el Directorio Telefónico de Cartagena y googlear todas las páginas posibles descubro que el HP teléfono del archivo Histórico de Cartagena no aparece en ningún lado, así que resignada marco unas 8 veces más a la notaría hasta que finalmente algo parecido a un ser humano me contesta
N2: Notaria
Yo: Gracias, es que estoy tratando desde hace un par de horas de conseguir un registro/ y en ese momento la amable funcionaria de la Notaría Segunda me pone musiquita que después de 5 minutos se corta.
De nuevo, ahora muy emputada marco por lo menos 8 veces más hasta que me contesta alguien en la extensión 102
N2: Notaría
Yo: Mire señorita, estoy desde esta mañana tratando de conseguir una copia de un registro civil / (la señorita me interrumpe)
N2: Eso e con el adchivo hitórico
Yo: Si, ya sé, pero el número que me dieron resultó ser del Agustín Codazzi
N2: Ahh, y tienés en que anotá?
Yo: Si, dígame
N2: Maca el 66 47 xxx
Yo: Gracias
Marco, y no hay ni con quien pelear, porque el número suena como desconectado!!!!!
Entonces respiro profundo y creo que el universo se está confabulando y mi hija va a terminar casada con un futbolista costeño, fanático del vallenato, no joñe!

8 de noviembre de 2012

La Moda


A veces, cuando salgo de la oficina, me cruzo en el corredor con una señora que me saluda tímidamente. Yo la veo, la analizo y pienso que su juventud se debió dar en plenos años setentas; seguramente por esa época consiguió su primer empleo y se gastó varios sueldos comprando faldas en A con chaquetas cortas en paño muy pesado de fibras gruesas, también debió invertir bastante en zapatos de punta chata con cinta de cuero y hebilla en el tobillo. Seguro aprendió a dormir con rulos de plástico y compró laca Kleer Lac de Recamier, o usó limón con azúcar cuando se acababa la laca. Las compañeras de oficina debieron enseñarle a usar sombra azul claro en todo el párpado superior y a pintarse los labios de carmín.

Eso está bien, uno se acomoda a su tiempo y trata de usar lo que se usa, el problema es cuando a pesar del paso de los años uno se queda estancado en el siglo anterior; creo que eso le pasa a la señora que me cruzo en el corredor, ella se quedó en los años setentas y sigue usando las faldas de paño pesado en A, las chaquetas cortas, los zapatos chatos, el peinado en bucles que se enroscan hacia arriba gracias al efecto de dormir con el rulo de plástico y luego llenarlo de laca (vaya uno a saber si todavía consigue la Kleer lac o si usa limón con azúcar).

Yo la criticaba mentalmente hasta que un día, después de cruzarme con ella, me subí al ascensor y me encontré de frente conmigo misma, vestida de pantalón medio entubado, camisa por fuera, saquito de lana con cuello en V y me di cuenta de que solo me faltaba el delineador negro en el párpado inferior, el copete Alf y las uñas fucsia tan comunes como el resto de la pinta en los años ochentas y principios de los noventas.

Entonces, tristemente me pregunté si me he quedado estancada en la moda de la época en la que empecé a comprar mi propia ropa, y si alguna jovencita de esas que vienen a trabajar con blusa de tiritas, falda sin medias, zapatos de plataforma a miles de centímetros del suelo, o camisa con medias y sin falda, me verá de arriba abajo criticando que me hubiera acomodado a mi tiempo y que me hubiera quedado estancada en el siglo anterior…

4 de octubre de 2012

Canto rodado


Primero el frío  la necesidad de sacarlos rápidamente, luego un poco de dolor, bueno tal vez dolor no es la mejor palabra, una sensación incómoda, cercana a eso, y la voluntad de dejarlos ahí, un hormigueo, mejor un cosquilleo y se hace un poco más soportable, entonces el organismo se acostumbra y la mente deja de fijarse en eso para dedicarse a divagar. 
Frente a mí el bosque con árboles danzando al ritmo del viento, entonando sus “ues” de película de miedo, ¿es en realidad un bosque? No se parece a la imagen de bosque de los libros de pinos ordenados con sus copas parejas y los troncos desnudos produciendo ramas, todas de la misma altura, no, no es un bosque cuadriculado y simétrico, es una fiesta de vegetación desigual, troncos gruesos abrazados por otros reptantes y parásitos, barbas de San José que se descuelgan a destiempo, arbolitos desnutridos de pocas hojas, otros gigantes que se adivinan por la sombra inmensa que producen, arbustos tupidos, algunos espinosos, hojas cubriendo el suelo tan disimiles como sus donantes unas rojizas otras verdes muchas amarillas.
Un temblor, a pesar del algodón el viento me llega a la piel y me recuerda los pies que ya casi no siento, entonces los miro como para estar segura de que aun están ahí, el brillo del sol haciendo colores sobre el agua y mis piernas pálidas por la distorsión, mis dedos cortos y redondos, las uñas burdas donde se termina la delicadeza de cada uno, más abajo las piedras, tan resignadas a esa vida de dejar pasar, solo están ahí, solo permanecen, acariciadas por el agua cristalina o mugrienta, por jabón o sangre y ellas allí calladas, impávidas, aterradoramente impávidas, tan cantos, tan rodadas, entonces pienso en mí, en mi vida de dejar pasar, tan resignada, tan impávida, tan canto, tan rodada.

11 de septiembre de 2012

Las mujeres y el fútbol

Cada día es más común ver mujeres a las que les gusta el fútbol, compran la camiseta de su equipo, van al estadio a madrear al árbitro, se saben el nombre de los jugadores, los equipos y hasta la posición en que juegan. Algunas son comentaristas deportivas en los noticieros y otras más pequeñas lo practican y participan en la selección del colegio, porque además ya los colegios tienen fútbol para niñas. De lo anterior digamos que podría gozarme la gritada de madrazos en un estadio a un fulano que nunca voy a ver de cerca, y se podría rescatar que traté de armar un partido de fútbol en mi colegio solo para llevarle la contraria a la directora que gritaba enfurecida por la ventana “las niñas no juegan fútbol”; el resto no lo entiendo pero lo respeto y me parece admirable que se apasionen por el que parece ser el único deporte válido en nuestro país.

Pero existen otras mujeres que leyeron en Vanidades o en Cosmopolitan los “diez consejos para conseguir un hombre” y se aprendieron solo uno que decía “dí que te gusta el fútbol: para los hombres es muy atractivo y hasta afrodisiaco que a una mujer le guste el fútbol” esas son las que no me paso, se encuentran fácilmente en una sala frente a un gran televisor, rodeadas de hombres, posibles presas, viendo un partido Colombia-Argentina gritando emocionadas que les encanta el fútbol, al minuto 12 la fémina dice “los de Colombia son los de rayitas azules, ¿cierto?”, en ese momento, yo que detesto el fútbol y que no tengo ni idea de quién es Falcao, bueno, ahora después de ver la propaganda de Despegar y de un par de preguntas que hicieron reír a mi marido sé quién es Falcao, siento ganas de matar a la niña por creerle a la revista, por no haber visto nunca la bandera y por tener la inteligencia arrumada bajo el esmalte azul metalizado de las uñas.

A esas mujeres que, sin tener la más remota idea de cómo funciona, quienes lo juegan, o de qué se trata el famoso deporte, pregonan que les encanta y buscan marrano para que las lleve al estadio a comer gallina fluorescente, a esas las soporto menos que al fútbol. Y siento un gran pesar por los deportistas que tratan de sobresalir en otras disciplinas en un país en el que sólo hay presupuesto para el fútbol, sólo se patrocina el fútbol, la sección de deportes de los noticiero es 90% fútbol y yo que no tengo ni idea del tema me pregunto ¿cuántas copas, cuántos oros, cuántos reconocimientos a nivel mundial hemos tenido por el fútbol? En cambio ¿qué porcentaje de los apoyos al deporte se han invertido en levantamiento de pesas, en patinaje o en bicicross?

Bueno, no opino más para no terminar haciendo preguntas de mujer de Vanidades…